A veces la rutina te hace pensar muchas cosas que he soltado de a pocos en lo anteriormente posteado:
“Por qué debe ser así?,
Por qué debo ir todos los días a mi trabajo?
Por qué debo seguir estudiando?
Por qué debo seguir soportando el inclemente clima?
Por qué justamente elegí este trabajo?
Por qué debo de soportarlo?”

Entre muchas cosas.
Primera respuesta tentativa: Esto hace que te cuestiones necesariamente sobre el rumbo que tiene tu destino, donde deseas cosas nuevas, experiencias, desenfundar todo tu material y plasmarlo de una vez por todas para que puedas estar bien contigo y de paso, que se te considere mejor
Segunda respuesta tentativa: La vida no es aburrida, para nada, solo que uno hace costumbre escalonada de las actividades y cuando se genera una ruptura dentro de tu plan diario, haces una pausa y piensas: “Qué hago, ah?” Esto lo he charlado con muchas personas y creí que era el famosísimo stress… No lo creo un factor pero está en uno hacer de su vida algo diferente, que las circunstancias las genere uno mismo y sea aceptado para nuestro bienestar… hacer lo que nos gusta no hacerlo por hacerlo… (Y no es Cohelo, aunque lo leí)
Tercera respuesta tentativa: La apatía que genera la rutina colinda con la necesidad de transformación, de ser otra persona sin cambiar mucho que digamos (¿ah?). Me explico: Aceptar nuevos retos con la coherencia que merece lo que queremos para nuestra vida… No solo es buscar un objetivo de primer plano o “cortoplazista” (existe esa palabra??) sino el trascender ese plano y hacerlo progresivo, sistemático y sea de utilidad para que la acumulación de logros consuma el fin mismo: la Felicidad. Esta Felicidad está compuesta por variantes tanto buenos y malos, la reunión de vicisitudes hace de tu vida un sinfín de posibilidades y se pueda dejar a los demás, a los tuyos, a tu familia y amigos, un importante aporte por más ridículo que parezca pero habrás colaborado: “Si te tienes que embarrar, pasa por el lado menos lodoso…” (Aunque eso está expresado en otras palabras, quise ser menos soez)
Si me dicen que soy simplista, no lo soy: Soy práctico… La vida es difícil y sobre todo si estas cuestionando a cada momento qué demonios haces y otros que ni se preocupan (mejor es eso) los shocks emocionales, el trabajo asfixiante, las incomprensiones, los “benditos” golpes de la vida solo traerán consigo lecciones y cuando las superas -en mi caso- solo miro hacia atrás una vez y digo: “Y pensar que estuve estúpido hace un tiempo” y sonrío de nuevo… No es tan trágico que en su momento significó mucho, seguro, pero tuvo su temporada, como los chismes faranduleros…
No hay comentarios:
Publicar un comentario