sábado, 24 de octubre de 2009

Un día de rutina

4ta parte
Qué hacer?

He encontrado las mil y una formas que me explicaron muchas veces para no ser cuadrado para algunos temas… “Si no se puede, no se puede pues…” jaja. Este criterio de pensar de modo práctico lo he adquiero poco a poco pero se está asimilando y tengo una explicación: El mismo entorno, definitivamente me rodeo de muchas personas que ayudan indirectamente y me abren los ojos y mi situación no es tan grave, la de otros es más conflictiva y difícil de superar. Otra factor es que trabajo con gente adulta y no se hacen bolas por nada, solo encuentran soluciones y resultados. Me imagino que no resulta nada agradable para alguien que es el menor y más joven de todos estar pisando en falso o dudando. Nada que ver, te cuadran.

Mi vida no está en metamorfosis, sí en evolución… Lo sé… Si una cosa cambia no es para bien, tiene que evolucionar…Pero no puedo perder el “sustrato”.

Por ahora, agradezco a la vida de tener lo que tengo, de tener un trabajo, de ser atendido por mis padres; de tener una familia para algún día emularlos; una casa; una mascota; de cruzarme diariamente con los niños de los colegios particulares para no perder esas ocurrencias que tienen, ya no veo a la señora de los testigos de Jehová pero si veo a otro testigo pongo atención a todo lo que me dice; a llegar sano y salvo a mi trabajo y casa; a mis compañeras que me alegran los días; ya no le pido nada a Dios cuando paso por la Iglesia de San Pedro solo le digo que me ayude a ser estoico ante cualquier altercado, a ser preciso en mis declaraciones y no inmutarme ante un reto; y sigo agradecido con él porque no me pasa nada malo por las decisiones estúpidas y arranques de euforia que siempre salí bien librado (tendré un ángel, porque me salvé de muchas); antes pasaba por compromiso y solo me signaba, ahora volteo y miro la cruz y con fe… en lo que ofrece… también prometo ser mejor ser humano…

Agradezco también lo que tengo para ofrecer, los momentos de ocio en muchos casos preparo infinidad de cosas como estas. Es una nueva oportunidad para continuar…

Un día de Rutina

3ra parte

A veces la rutina te hace pensar muchas cosas que he soltado de a pocos en lo anteriormente posteado:
“Por qué debe ser así?,
Por qué debo ir todos los días a mi trabajo?
Por qué debo seguir estudiando?
Por qué debo seguir soportando el inclemente clima?
Por qué justamente elegí este trabajo?
Por qué debo de soportarlo?”



Entre muchas cosas.

Primera respuesta tentativa: Esto hace que te cuestiones necesariamente sobre el rumbo que tiene tu destino, donde deseas cosas nuevas, experiencias, desenfundar todo tu material y plasmarlo de una vez por todas para que puedas estar bien contigo y de paso, que se te considere mejor

Segunda respuesta tentativa: La vida no es aburrida, para nada, solo que uno hace costumbre escalonada de las actividades y cuando se genera una ruptura dentro de tu plan diario, haces una pausa y piensas: “Qué hago, ah?” Esto lo he charlado con muchas personas y creí que era el famosísimo stress… No lo creo un factor pero está en uno hacer de su vida algo diferente, que las circunstancias las genere uno mismo y sea aceptado para nuestro bienestar… hacer lo que nos gusta no hacerlo por hacerlo… (Y no es Cohelo, aunque lo leí)


Tercera respuesta tentativa: La apatía que genera la rutina colinda con la necesidad de transformación, de ser otra persona sin cambiar mucho que digamos (¿ah?). Me explico: Aceptar nuevos retos con la coherencia que merece lo que queremos para nuestra vida… No solo es buscar un objetivo de primer plano o “cortoplazista” (existe esa palabra??) sino el trascender ese plano y hacerlo progresivo, sistemático y sea de utilidad para que la acumulación de logros consuma el fin mismo: la Felicidad. Esta Felicidad está compuesta por variantes tanto buenos y malos, la reunión de vicisitudes hace de tu vida un sinfín de posibilidades y se pueda dejar a los demás, a los tuyos, a tu familia y amigos, un importante aporte por más ridículo que parezca pero habrás colaborado: “Si te tienes que embarrar, pasa por el lado menos lodoso…” (Aunque eso está expresado en otras palabras, quise ser menos soez)

Si me dicen que soy simplista, no lo soy: Soy práctico… La vida es difícil y sobre todo si estas cuestionando a cada momento qué demonios haces y otros que ni se preocupan (mejor es eso) los shocks emocionales, el trabajo asfixiante, las incomprensiones, los “benditos” golpes de la vida solo traerán consigo lecciones y cuando las superas -en mi caso- solo miro hacia atrás una vez y digo: “Y pensar que estuve estúpido hace un tiempo” y sonrío de nuevo… No es tan trágico que en su momento significó mucho, seguro, pero tuvo su temporada, como los chismes faranduleros…

Un día de Rutina

2da Parte


… Ya en la calle siempre soy algo reglado, reviso mis bolsillos si todo está en su lugar… “A ver las llaves, el carné, el billete, el pasaje y de allí voy viendo a los chuckies del colegio aledaño que justo en medio de todos debo pasar o sea que se hace un pandemonio en ese cuarto de hora que salgo… Encuentro a veces a las amigas muy guapachosas y se les saluda… “Hola Flaquis que talco”… También veo a las doñas muy bien puestas con sus hijos “Señora, que tal” … con todo y todo debo pasar por otro colegio particular que también está repleto de padres y sus hijos…



Esperando en el paradero se acercaba una señora testigo de Jehová… “Joven, le hablo sobre la palabra de Dios…” sin ser descortés le digo que no hay problema (siempre hay que escuchar a la gente, todos tienen su propia historia…) Pero de momentos se pasa mi carro… “ Uy Señora, déme solo el folletito ese del día y prometo que lo leo”… Ya para eso le digo que también he llevado estudios bíblicos y le doy las referencias personales –Lo que me impresiona de esta agrupación es su alto sentido de organización y disciplina pero son muy verticales con algunos temas- Allí también se me pasa otra unidad de transporte (esta tía no me suelta) y casi a modo de despachar “señora me voy sino me botan del trabajo” y subo raudo a la móvil… A veces hay asientos, a veces no –existen algunas unidades que tomo porque casi no van pasajeros y de paso me contacto con mis patas que me hacen viajar gratis jajaja.



Sentado o de pie, comienzo a meditar sobre todo lo que tengo que hacer para el día de hoy “la universidad, los correos, el trabajo, las salidas, el almuerzo, etc… Para eso como termino de cuadrar todo, tomo el libro de turno que procuro terminar de una vez por todas o sino, leo los titulares y notas de los periódicos de los pasajeros… Llegado el momento de bajar, aviso con anticipación y a veces frente a la Biblioteca Nacional o un poco más allá… Entonces bajo a media pista o en el paradero dichoso y me dirijo raudo “08:40” tarde (novedad!!!) solo empino el paso no sin antes dejar mi mano derecha libre y ver la Iglesia de San Pedro –una de las más hermosas de nuestra ciudad de Lima- y signarme: “Dios por favor dame lo necesario para pasar el día…” eso en resumidas cuentas es lo que pido.



Ya cerca de mi trabajo saludo a los agentes de seguridad que son wenos patas, “Buenos Días, maestro”, marco la entrada “08:45, ufff” saludo a mi pata de seguridad, “habla compare, todo como cohete…” ingreso al área y solo me dedico a ver la impresionante arquitectura que muchas veces me quedo atónito por la simbología plasmada en cada una de sus paredes… esto de lo simbólico me causa suma curiosidad, me hace recordar los paseos y excursiones en la universidad.

Entro a mi sitio respectivo “Buenos días con todos en esta sala” con una sonrisa de oreja a oreja, algo de cachita y de paso “disculpen la tardanza”; mis compañeras “Hola Jóse, no hay problema / habla Jóse / Que hay muchacho” somos cuatro en ese ambiente y de verdad que es divertido verlos a cada uno de ellos en sus cosas, discutiendo, conversando, o sencillamente en la computadora… Encuentro mi sitio a veces a medio preparar porque mi compare de limpieza también se tarda “hola Jorge, que fue” / “Hola José nada, mucho trabajo…” Dejo mi lonchera y mis cosas en mi escritorio y de arranque prendo la computadora porque a veces me sorprenden las llamadas inesperadas de consultas (y como llego a veces tarde jejeje)… de paso saco el fiambre del día, congelado, y lo llevo a la refrigeradora que se encuentra en otro ambiente pero de la misma área “Buenos días con todos”, dejo mi pirex y entro a la matriz misma de la oficina: primero saludo a los patas varones después a las compañeras (que son muchas) saludando y comentando los pormenores a veces, una batida o chascarrillo… Regreso raudo para eso la computadora ya está recontra lista para trabajar y empiezo no sin antes leer los periódicos del día y sobre todo el Comercio que me lo presta una compañera… (Pero no puedo leerlo todo) reviso mi correo y siempre las sorpresas de los días: comentarios, chismes, notas, eventos, saludos, entre muchas cosas….

La mañana pasa sin zozobra, eso si muy acelerado para mi gusto porque a veces no se puede conversar, solo producir (como dicen por allí): “Necesito una información/oficio/ carta/expediente/vehiculo… El almuerzo muchas veces trae consigo algo de calma “ya pasó un medio día, pucha la salida está pronta jajaja”. EN algunos casos, los días se me hacen ajetreados porque debo salir para mi hora de almuerzo hacia la universidad y ya pues, a seguir “pa’lante mi pana”… Es una explosión de adrenalina porque apenas llego ya estoy pensando en salir de nuevo a paso redoblado jajaja no sin antes comer algo en la calle –y pensar que voy a estar así por otro añito más.

Durante la tarde, me quedo a comer en mis sitio, acompañado de un señor de ahí que para mi es un trome en su chamba o me acompaño de mis compañeritas del área o me voy al comedor con mi lonchera… definitivamente es un relax poder comer con alguien acompañado porque me cambia el esquema mental “oe tú solo comes de vez en cuando con nosotras”, “ya pues vamos que quiero ir a comer contigo para reírme de tus cosas”, “cuéntame la última, sabías que…”. No culpo a mis compañeras pero un poco curiosas jajaja o sino entran con unos temas que hasta yo me sonrojo o unas palabrotas pero todo en buena onda (aunque aprendo mucho de ellas para saber en qué momento sorprenderlas)…



El fin del almuerzo ya trae consigo la modorra, el sueño, la apatía y hasta a veces el aburrimiento y cuestionamiento de mi trabajo “que hago aquí, por qué sigo aquí” jajaja después reacciono porque el teléfono suena: “Necesito …” contando las 4:30pm, dejo un momento de acelerarme y leo las paginas de mi predilección o sencillamente ya para la tarde pongo mucha música: Salsa, Trova, Bosanova , Instrumental, Clásica, Alternativo… Y cada vez que pongo uno de esos géneros ya me tan maleteando “ que vas a hacer esta noche, seguro sales con alguien, estas muy alegrón, tas muy romanticón… Solo atino a asentir “Si saldré con alguien, nada es el clima” jajaja

Cerca de las 05:00pm preparo todo y apunto todo en mis indicadores de producción que tengo que entregar mensualmente, la producción y después de todo “este día ha sido bueno”. Por lo general la hora de salida trae también la desesperación de pactar los acuerdos previos (clases, la familia y salidas) salgo rapidísimo y tomo el primer carro…

Un día de rutina…

Me levanto a eso de las 6am. Puntual porque tengo el reloj del celular y la televisión que automáticamente procede a encender 6:01am… Para no tener que levantarme de momento siempre dejo en cualquier época de año la ventana abierta, así por así en invierno no se me hace un mundo levantarme (porque ya me levanté por el frío de toda la madrugada). Solo así, resignado ante tanta bulla repetitiva y brisa mañanera, salto de momento y voy corriendo al baño, pero antes saludo a mi perrita que duerme justo en la puerta de mi habitación. Me mira con una cara de odio y resignación (“este huevón ya se levantó y no contento con eso, jode a la gente que está durmiendo… grrrr”) Le agarro el cuello que tiene un particular matiz caramelo con una manchita blanca, le levanto la trompa y le digo: “esha moshitaaaaa” le beso la frente y de arranque al baño (aunque no sé por qué me apuro porque a esa hora nadie lo usa jajaja) En fin, me lavo, entro en calor, salgo para hacer ejercicios en mi cuarto (no todos los días pero cuando hay rutina lo hago) . Después, ya entradito en furor a la ducha a la mala, un sacudón a todo el cuerpo y vuelvo a reaccionar porque la modorra es inevitable… Salgo embalado porque el frío jode, me refresco con el agua de colonia después de la ducha, a veces me hace dormir de nuevo y procedo a elegir qué ponerme este día (la verdad tooodos los días, miserablemente, pierdo mi tiempo, 2 minutos, pensando qué ponerme) Parece todo tan cotidiano porque ni el tiempo mido, pero si, eso sí, me demoro 45 minutos clavados, entre vestirme, color de calcetines, terno, si está limpio o no, camisa de color, combinar qué cosa va, si tengo una extra (jajaja) buscar las chucherías, el reloj, la billetera, el pañuelo, la colonia, el pasaje el carnet de medio pasaje, el sencillo (para el cobrador) las llaves, la tarjeta de control de la chamba (todo eso en ese orden) una vez terminado conmigo, recién veo qué debo llevar en la mano: el cuaderno de turno, lapicero azul y negro, copias, separatas, documentos, un libro (infaltable), el MP4 y si hay trámites adicionales, llevarlos conmigo. Cuando todo está decidido recién coloco en mi mochilita de comilona, la adapté o como alguien me dijo por allí “qué práctico te has vuelto, Tú?”. Quise comprarme una más grande pero decidí que también muy grande no conviene (ahora me arrepiento porque a veces la hago reventar)… Y eso que no hablo del plato que debo llevar y los cubiertos (set completo) pero ya todo tiene su lugar y son pocas veces que retiro algunas cosas, por lo menos es lo básico que siempre llevo.

Para eso ya saludo a los vecinos de las habitaciones, mi hermano a veces me pasa la voz a veces sale embalado porque ya es tarde, jajaja, a veces veo a mi hermana pero para ella es 01:00 am. Así que presumo sigue durmiendo. Para eso ya son las 07:30 horas. Mi mamá hace su caminata de rutina, a veces cuando regresa la veo toda cansadita y gustosa viene con el desayuno en la mano. No me gusta que haga eso, total en la calle encuentro de todo jajaja y como a mis anchas… Muchas oportunidades encuentro la leche servida. Les digo que no es necesario y varias veces he dejado de tomarlo para que me entiendan, sin embargo hay un efecto contrario: “Malagradecido”. Por eso he tratado de negociar que ya no me dejen nada porque igual como en la calle. Me entienden a medias. O en otros casos hay leche en caja que caliento un par de minutos y listo con eso voy en el estómago… No sin antes preparo la merienda mañanera: el plato de comida y un par de manzanas verdes que me fascinan… Con todo y todo salgo raudamente, me despido de los papás y siempre me encuentro con la señora vecina de en frente de casa “Señito, que tal buen día”. Para mi solo se pone a chismear jajaja pero es mamá de dos de mis mejores amigos (que hace tiempo no los veo, dicho sea de paso)… Uno de ellos se mudó porque no aguantaba huevadas en su casa y el otro compadre que lo veo muy poco…